DEPORTES

El fútbol no es de merecimientos, es de goles y esto nuevamente quedó demostrado ayer en el clásico paceño que ganó The Strongest por 1-0 a un Bolívar que fue más, pero que pagó cara su inefectividad.

Un zapataso de Pablo Escobar, a nueve minutos del final, fue suficiente para que el Tigre se quede con las tres unidades y tenga la ventaja para definir la llave el próximo domingo.

The Strongest la sacó barata en el primer tiempo de un compromiso en el que los celestes fueron netamente superiores, pero a la vez lucieron inefectivos ante un inexpresivo rival.
La Academia tuvo siete claras jugadas de gol frente al arco defendido por Daniel Vaca, frente a un tímido remate del elenco de Achumani.

Los aurinegros salieron a esperar a su rival e intentar cerrarle la subida de sus laterales. La táctica de César Farías fue defender el cero y apostar al contragolpe, pero no le salió nada ya que sus jugadores no podían hacer tres toques seguidos.

Maximiliano Ortiz y Marvin Bejarano estuvieron ocupados más en defender que en crear problemas a su rival. En el medio sector nunca funcionó la marca de Diego Wayar y por ende Jhasmani Campos, Raúl Castro y Pablo Escobar poco o nada pudieron hacer en ataque, a tal punto que pasados los 20 minutos Farías se enojó con sus jugadores por el rendimiento que mostraban.

Bolívar intentó por todo lado, pero le faltó la puntada final para irse al descanso por lo menos con dos goles de diferencia. La tarea celeste fue prolija: intentó por las bandas, por el centro y cuando vio que todo estaba cerrado, se animó a buscar el expediente del remate, donde Jorge Flores a los 11’ y Saavedra a los 15’ estuvieron a punto de abrir el marcador, especialmente el remate del orureño que pegó en el travesaño cuando Vaca estaba vencido.

Pasada la media hora, Arce puso en bandeja el gol a Saavedra, pero en el mano a mano ganó el guardameta atigrado. A los 38’ se produjo recién el primer tiro de esquina para los aurinegros.

El complemento fue muy trabado. The Strongest salió un poco más, pero siempre tomando sus recaudos, en cambio Bolívar no tuvo el mismo volumen de juego que en el inicio y se fue desesperando por no llegar al gol.

Farías se dio cuenta de las licencias de Bolívar, metió hombres en la ofensiva y en un rápido contragolpe llegó el riflazo de Escobar que de aproximadamente 35 metros clavó la pelota en el ángulo derecho de Quiñónez. El Tigre había conseguido lo que parecía imposible, Bolívar perdió la calma y también a Raldes que salió expulsado.

En el fútbol no siempre gana el mejor, sí el más efectivo y el que hizo el gol fue The Strongest que se llevó el clásico y tiene ventaja para la revancha.

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L.P.F.B.